En busca del significado de un sueño
A veces, buscar a alguien se convierte en obsesión. A veces, nos valemos de personajes mágicos a los que atribuimos poderes capaces de saciar nuestras búsquedas infructuosas.
Dicen que San Antonio, entre otras cosas, es un santo muy efectivo a la hora de que las mujeres encuentren novio. En mi desesperación echaré mano de él para comprobar si funciona en el caso contrario.
Entro en una habitación y allí está ella vestida de un blanco inmaculado. Detrás una cama deshecha. Una ventana abierta. Unas cortinas transparentes mecidas suavemente por un viento cálido.
Allí está ella tendiéndome la mano. Su brazo descubierto, moreno, largo. Sus dedos finos invitando a los míos a que se unan a ellos.
Y me despierto. Me despierto temblando de miedo. Pero no se por qué. Y me pregunto. Me pregunto por qué esa mujer forma parte de mis sueños. Por qué es siempre la misma mujer, la misma habitación, las mismas cortinas. Y por qué nunca mis dedos se dirigen a los suyos hasta fundirse ambos.
¿Tendré que, como he dicho, acudir al santo patrón?.
He envejecido. Tengo menos pelo, más oscuro, la cara más redonda y con arrugas visibles. Unos ojos más maduros, menos iluminados y más abiertos a la realidad. El rostro, más duro, ya no despierta interés y ha perdido su atractivo.
Camino de Orense volaba el hechicero.
Lunes, 20:15 horas
Las lágrimas son como perlas de agua que emergen de las emociones, de los dolores del alma.
Y la luna habló.
Apoyé la frente en el cristal de la ventana.
Hemos reaccionado tarde y mal. Ha sido necesario un atentado para despertar del estado hipnótico en el que muchos estaban sumergidos.
¿En qué nos estamos convirtiendo?
En verano, cuando aún era un niño me acercaba a aquella playa mediterránea. La arena era muy blanca y húmeda. Húmeda y cálida. Jugaba a hacer castillos en el aire.
Un hombre joven trabaja en una empresa. Es repudiado por sus compañeros de trabajo. Discriminado por su forma de enfrentarse al mundo. Alegre hasta la saciedad con sus amigos, pero del mismo modo derrocha lágrimas cuando nadie le ve.